El Glaciar Perito Moreno, entre los 51 destinos más impactantes del mundo según Time Out
La revista internacional incluyó al emblema de El Calafate en el puesto 45 de su ranking global, destacando su masa de hielo, sus tonalidades azuladas y el espectáculo natural de sus desprendimientos.

La prestigiosa revista Time Out publicó su selección anual de los 51 destinos más impactantes del mundo, y el Glaciar Perito Moreno se ganó un lugar en la lista. Ubicado en el puesto 45, el coloso de hielo santacruceño fue el único destino patagónico en aparecer en el ranking global, que abarca desde islas remotas del Pacífico hasta metrópolis culturales europeas.
El reconocimiento no sorprende a quienes conocen el Parque Nacional Los Glaciares, Patrimonio Mundial de la UNESCO. El Perito Moreno es uno de los pocos glaciares del planeta que se mantiene en equilibrio —no retrocede— y su frente de hielo de 5 kilómetros de ancho y 60 metros de altura ofrece un espectáculo constante de desprendimientos que caen al Lago Argentino con un estruendo inolvidable.
Time Out destacó tres atributos del glaciar: la magnitud de su masa de hielo, sus tonalidades azuladas —producto de la compresión milenaria que expulsa el aire del hielo— y la experiencia inmersiva de las pasarelas, que permiten caminar frente al glaciar sin equipamiento especializado ni condición física exigente. "Es uno de esos lugares donde la naturaleza te recuerda lo pequeño que sos", escribió la editora de viajes de la publicación.
El ranking llega en un momento clave para el turismo en Santa Cruz. La temporada 2026 muestra una recuperación sostenida del turismo internacional, y El Calafate se consolida como la puerta de entrada a la Patagonia austral. Según datos de la Secretaría de Turismo provincial, las reservas para la próxima temporada de verano ya superan en un 12% los niveles previos a la pandemia.
Para la Patagonia, que el Perito Moreno comparta lista con las aguas termales de Japón, los fiordos noruegos y los templos de Bután no es solo un halago turístico. Es una validación de lo que los patagónicos saben desde siempre: que el sur tiene una belleza que compite de igual a igual con cualquier rincón del planeta. La pregunta, como siempre, es si la infraestructura y las políticas públicas van a estar a la altura de ese reconocimiento.


