Despidos en el Servicio Meteorológico alarman a toda la Patagonia
Un diputado santacruceño presentó un proyecto legislativo para rechazar los recortes y advirtió sobre el impacto directo en localidades patagónicas.

El ajuste en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) llegó al recinto de la Legislatura de Santa Cruz. El diputado Carlos Alegría presentó un proyecto de resolución para rechazar los despidos en el organismo y exigir garantías de funcionamiento, con un argumento que resuena en cada rincón de la Patagonia: sin datos meteorológicos confiables, la vida cotidiana, la producción y la seguridad de la región quedan expuestas.
La Patagonia es, quizás, el territorio argentino donde el pronóstico del tiempo tiene mayor incidencia operativa. Vientos que superan los 100 km/h, nevadas que aíslan localidades enteras, heladas que condicionan la producción agropecuaria y condiciones marítimas que determinan si los pesqueros pueden salir a faenar. Cada estación meteorológica que deja de operar o pierde personal calificado es un eslabón que se rompe en una cadena de información vital.
Alegría advirtió que el impacto no se limita a la pérdida de puestos de trabajo. Las estaciones del SMN en Santa Cruz proveen datos esenciales para la navegación aérea —en aeropuertos como los de Río Gallegos, El Calafate y Comodoro Rivadavia—, para las operaciones de la Armada en el Atlántico Sur y para el monitoreo de cuencas hídricas que alimentan a ciudades y establecimientos rurales.
El recorte se inscribe en una política de reducción del gasto público nacional que ha tocado a múltiples organismos técnicos y científicos. Pero en la Patagonia, donde las distancias son enormes y las condiciones climáticas extremas, la meteorología no es un lujo burocrático: es infraestructura crítica.
Desde el lado chileno de la Patagonia, la Dirección Meteorológica de Chile enfrenta sus propios desafíos de cobertura en la zona austral, lo que hace que cualquier debilitamiento del sistema argentino repercuta en la capacidad conjunta de monitoreo de una de las regiones climáticamente más dinámicas del planeta.
El proyecto legislativo busca que la provincia tome posición institucional y eleve el reclamo al gobierno nacional. Resta ver si otras legislaturas patagónicas se suman. Lo cierto es que, mientras el debate político sigue su curso, cada día sin personal completo en las estaciones meteorológicas es un día con menos información para tomar decisiones en un territorio donde el clima no espera.