Chubut invertirá $8.400 millones en un parque fotovoltaico en Paso de Indios
La provincia avanza en su transición energética con una planta solar que busca reducir la dependencia de combustibles fósiles en la meseta central. El proyecto promete disminuir emisiones de gases de efecto invernadero y fortalecer el suministro eléctrico en una de las zonas más aisladas de la Patagonia.

El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, anunció la construcción de un Parque Fotovoltaico en la localidad de Paso de Indios, una inversión provincial de $8.400 millones que marca un hito en la política energética de la meseta chubutense. El proyecto apunta a transformar la matriz de generación en una región que históricamente dependió casi en exclusiva de combustibles líquidos para producir electricidad.
Paso de Indios, con poco más de dos mil habitantes, es una de esas localidades patagónicas donde la distancia a los grandes centros de distribución energética convierte cada litro de gasoil en un costo desproporcionado. La irradiación solar de la meseta central, sin embargo, es un recurso que hasta ahora permanecía desaprovechado. El parque fotovoltaico cambiará esa ecuación: menos camiones cisterna, menos emisiones de gases de efecto invernadero y un suministro más estable para una comunidad que conoce de cerca los cortes y las limitaciones del sistema actual.
Desde el Ejecutivo provincial destacaron que la iniciativa constituye un avance histórico en el fortalecimiento del suministro energético en la región. No se trata solo de paneles solares: es una señal concreta de que la meseta puede dejar de ser sinónimo de olvido institucional. La obra se suma a otros esfuerzos de Chubut por diversificar su matriz, en una provincia cuya economía gira en torno al petróleo pero que empieza a mirar con más seriedad las renovables.
El contexto patagónico le da espesor a la noticia. Del lado chileno, la región de Magallanes también explora alternativas al gas natural con proyectos de hidrógeno verde. Del lado argentino, Santa Cruz y Neuquén llevan ventaja en eólica, pero la solar en meseta es territorio casi virgen. Paso de Indios podría convertirse en un caso testigo: si la planta funciona como se espera, el modelo es replicable en decenas de localidades similares dispersas por la estepa.
El desafío, como siempre en la Patagonia profunda, será la ejecución. Los plazos de obra en zonas remotas suelen estirarse, y la logística de transporte de materiales hasta la meseta no es menor. Pero la decisión de destinar fondos provinciales —no nacionales— habla de una voluntad política que merece seguimiento.
Lo que viene: la licitación y el cronograma de obra definirán si el parque puede estar operativo antes del próximo invierno patagónico o si habrá que esperar al ciclo solar de 2027. Para Paso de Indios, cada mes cuenta.