Punta Arenas y la yerba mate: cuando Magallanes se sienta en la mesa global
El 5 de junio, el Consulado Argentino en Punta Arenas abrirá sus puertas para catas a ciegas y actividades gratuitas en el marco del primer Mundial de la Yerba Mate, donde competirán más de 150 marcas en Buenos Aires.

La yerba mate no es un producto patagónico —crece en Misiones, en el nordeste húmedo, a miles de kilómetros del viento sur— pero en la Patagonia se toma como en ningún otro lugar del mundo. El mate es cultura de trabajo en el campo, ritual de identidad en las ciudades australes, moneda de intercambio social que cruza sin pedir permiso la frontera entre Argentina y Chile. Que Punta Arenas se sume al primer Mundial de la Yerba Mate dice algo sobre eso.
El certamen internacional evaluará más de 150 marcas el 5 de junio en Buenos Aires, en lo que se presenta como el primer evento global dedicado a jerarquizar y visibilizar el producto. Magallanes no produce yerba, pero la consume con una intensidad que pocas regiones pueden igualar. Por eso la activación local tiene sentido: el Consulado Argentino en Punta Arenas organizará una jornada de catas a ciegas y educación sobre el producto, abierta y gratuita para la comunidad.
Desde el ángulo binacional, el mate es uno de los pocos bienes culturales que funciona de manera simétrica en la Patagonia argentina y chilena. En Magallanes, la tradición del mate llegó con los colonos argentinos y con los trabajadores ganaderos que cruzaban la cordillera, y se instaló con la misma naturalidad que el pan amasado o el asado de cordero. Hoy es parte del paisaje cotidiano de ciudades como Punta Arenas, Puerto Natales o Porvenir.
El Mundial de la Yerba Mate tiene también una dimensión económica: el mercado global del producto mueve cifras crecientes, con exportaciones hacia Europa, el Medio Oriente y comunidades latinoamericanas en todo el mundo. Que se organice un certamen internacional de este tipo refleja una madurez de la cadena productiva que durante décadas no tuvo ese reconocimiento.
Para Punta Arenas, sumarse a la activación global es también una afirmación de identidad: esta ciudad del extremo austral no es periferia de ninguna cultura. Toma mate, conoce sus variedades, puede distinguir un blend de Misiones de uno de Corrientes, y está dispuesta a sentarse en la mesa donde se evalúan los mejores.
Las actividades en el Consulado Argentino son gratuitas y abiertas a toda la comunidad magallánica.


