Torres del Paine cierra el circuito W: dos meses sin trekkers en el corazón del parque
CONAF confirmó que el circuito W permanecerá cerrado durante junio y julio por condiciones invernales extremas en Magallanes.

Cada año, cuando el otoño austral termina de instalarse en la Patagonia chilena, Torres del Paine marca su propio ritmo. Esta semana, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) de Magallanes hizo oficial lo que el calendario y el clima venían anticipando: el circuito W estará cerrado al público durante junio y julio. La razón es directa: las condiciones invernales en la zona hacen que el recorrido sea inviable y, sobre todo, inseguro.
El circuito W es probablemente el trekking más conocido de América del Sur. Sus cinco días de caminata entre refugios, con el macizo de las Torres, el Valle del Francés y el glaciar Grey como hitos, lo convirtieron en destino obligado del turismo de aventura global. En temporada alta, los cupos se agotan meses antes y la presión sobre el ecosistema es materia de debate permanente entre CONAF, operadores y organizaciones ambientales.
Pero el parque no es solo verano. Los meses invernales traen nieves cerradas en los pasos altos, vientos que superan los 100 km/h en las crestas, y condiciones de visibilidad que pueden cambiar en minutos. El cierre estacional no es una novedad, sino parte de la gestión responsable de un área protegida que ha aprendido —a veces por las malas— que el flujo ilimitado de visitantes tiene costos reales sobre los senderos, la fauna y la experiencia misma.
Desde la perspectiva binacional, el cierre del W tiene su correlato en el lado argentino: los Parques Nacionales Perito Moreno, Los Glaciares y Nahuel Huapi también ajustan accesos y senderos en invierno, aunque con lógicas propias. La Patagonia como destino no es uniforme: tiene estaciones, tiene límites, tiene tiempos que no siempre coinciden con la demanda turística global.
Para quienes planifican viajes al sur chileno, el mensaje es claro: junio y julio son meses para otros recorridos, para Punta Arenas, para los pingüinos de Otway, para la ruta de los fiordos o el turismo invernal en el Cerro Mirador. El W volverá a estar disponible en agosto, cuando las condiciones empiecen a ceder.
Mientras tanto, el parque respira.


