El Fitz Roy brilla en China: la Patagonia en el podio del turismo mundial
La cumbre más icónica de Santa Cruz recibió en China el certificado internacional de la IMTA, en el encuentro de turismo de montaña más importante del planeta. El reconocimiento no es solo un trofeo: posiciona a la Patagonia argentina en la agenda global del turismo de altura en un momento en que la competencia entre destinos de montaña se intensifica.

Hay montañas que no necesitan presentación. El Cerro Fitz Roy, ese granito vertical que se recorta sobre el cielo de El Chaltén, acaba de obtener un reconocimiento que confirma lo que cualquier trekker o escalador sabe de sobra: estamos ante uno de los paisajes de montaña más extraordinarios del mundo.
Durante el mayor encuentro mundial de turismo de montaña, celebrado en China bajo la organización de la International Mountain Tourism Alliance (IMTA), el Fitz Roy recibió el certificado internacional que distingue a los destinos de montaña más relevantes del planeta. La delegación de Santa Cruz participó del evento junto a referentes del sector turístico, llevando la voz de la Patagonia a un foro donde compiten los Alpes, el Himalaya y los Andes en igualdad de condiciones.
El galardón llega en un momento oportuno. El turismo de montaña atraviesa una expansión global sostenida, con millones de viajeros —especialmente desde Asia— buscando destinos de naturaleza extrema y paisajes únicos. La Patagonia, y el corredor El Chaltén-Los Glaciares en particular, lleva años construyendo su reputación como destino de clase mundial para el andinismo, el trekking de larga distancia y la escalada en roca. Este reconocimiento de la IMTA es, en cierto modo, la certificación formal de algo que el boca a boca ya había consolidado.
El Fitz Roy no es solo turismo: es identidad. Para los habitantes de El Chaltén —el pueblo que nació literalmente para custodiar el acceso a la montaña— y para toda la región de Santa Cruz, la montaña representa una economía, una cultura y una forma de entender el territorio. Que esa imagen viaje a China y regrese con un certificado internacional tiene consecuencias concretas: atrae inversión, genera vuelos, multiplica temporadas.
Lo que viene ahora es la pregunta más importante: ¿cómo gestiona la Patagonia el crecimiento que este tipo de reconocimientos inevitablemente generan? El Parque Nacional Los Glaciares ya trabaja con cupos y regulaciones para proteger los senderos más demandados. El desafío no es atraer más visitantes, sino hacerlo sin destruir lo que los hace venir.
El Fitz Roy ganó un certificado en China. La Patagonia ganó visibilidad global. Ahora toca construir la infraestructura, la capacitación y la política ambiental que conviertan ese reconocimiento en desarrollo real y duradero para las comunidades que viven a los pies de la montaña.


