El pub El Árbol ardió mientras Punta Arenas celebraba el Carnaval de Invierno
Un incendio de grandes proporciones destruyó el tradicional pub El Árbol de calle Chiloé en Punta Arenas, con pérdidas que superan los 80 millones de pesos, en la misma noche en que la ciudad celebraba su fiesta invernal más masiva.
Punta Arenas celebraba y lloraba al mismo tiempo. Mientras decenas de miles de personas se congregaban en la Costanera del Estrecho para el inicio del Carnaval de Invierno, en pleno centro de la ciudad un incendio de grandes proporciones reducía a cenizas uno de sus bares más queridos: el pub El Árbol, sobre calle Chiloé.
El siniestro tuvo una cronología dramática. Una primera alarma se activó durante la madrugada y fue controlada por Bomberos. Pero horas después, una segunda falla de origen eléctrico según los primeros indicios desencadenó un incendio de mucha mayor magnitud que terminó por arrasar el local casi en su totalidad. Las pérdidas se estimaron en más de 80 millones de pesos chilenos.
El Árbol no era solo un bar. En ciudades del extremo sur, los bares son lugares de comunidad, especialmente en invierno, cuando el frío acorta las calles y alarga las conversaciones adentro. Un local con años de historia acumula en sus paredes algo que no se puede reponer con dinero: las capas de tiempo compartido, los conciertos de bandas locales, las noches de temporada baja en que la ciudad se encierra en sí misma y se descubre.
La imagen que quedó de esa madrugada es contradictoria y elocuente al mismo tiempo: el Estrecho iluminado por el espectáculo mientras el humo de una pérdida irreparable se alzaba a pocas cuadras. Esa simultaneidad dice algo sobre Punta Arenas en 2026, una ciudad que crece, que convoca, que celebra, pero que también se quiebra en los márgenes de su propio esplendor.
No fue el único incendio de la jornada. En el Barrio Croata, a escasas cuadras de la Costanera donde transcurría el Carnaval, un incendio estructural en calle Quillota afectó cuatro viviendas y generó momentánea congestión en las inmediaciones del evento. Bomberos actuó en ambos frentes con rapidez y la celebración continuó.
El Carnaval de Invierno de Punta Arenas es una de las fiestas más auténticas de la Patagonia chilena. No surgió del turismo: nació de adentro, como respuesta cultural al invierno austral que otros esquivan. Que este año coincidiera con una pérdida patrimonial en el corazón del barrio céntrico le agrega una capa de melancolía a la celebración. La ciudad siguió bailando. Pero El Árbol ya no está.


