Puerto Williams: 200 habitantes antárticos tendrán salud de especialidad
Un convenio entre el Gobierno Regional de Magallanes y el Servicio de Salud destinará recursos al hospital de Puerto Williams para resolver consultas de especialidad y cirugías en la Provincia Antártica chilena.
Puerto Williams es la ciudad más austral del mundo y, durante décadas, también fue sinónimo de aislamiento sanitario. Los habitantes de la Provincia Antártica chilena —kawésqar, funcionarios, militares, pescadores artesanales y sus familias— debían recorrer cientos de kilómetros para acceder a atención médica de especialidad. Un nuevo convenio entre el Gobierno Regional de Magallanes y el Servicio de Salud cambia esa ecuación para alrededor de 200 personas.
El acuerdo contempla la derivación de recursos específicos al hospital de Puerto Williams. El objetivo es concreto: que los residentes de la zona puedan resolver consultas de especialidad y procedimientos quirúrgicos sin necesidad de trasladarse a Punta Arenas o más al norte.
La Provincia Antártica chilena —que comprende la isla Navarino, las islas Diego Ramírez y territorios hasta el Polo Sur— tiene una de las densidades poblacionales más bajas del planeta, pero una importancia estratégica que supera con creces sus números. Es la puerta de entrada chilena a la Antártica, alberga a la Base Naval Arturo Prat y es sede de comunidades kawésqar cuya salud ha sido históricamente postergada.
El ferry Kawésqar —cuyo nombre homenajea precisamente al pueblo originario del canal Beagle y los archipiélagos fueguinos— conecta Puerto Williams con Punta Arenas en travesías que pueden durar más de treinta horas en condiciones invernales. Que una emergencia médica grave dependa de esa ruta es una realidad que el sistema sanitario regional conoce bien: hace apenas días, profesionales de salud de Puerto Williams debieron atender una emergencia respiratoria a bordo del propio ferry.
El convenio no resuelve todos los problemas de salud del confín austral, pero marca una dirección: invertir en capacidad local antes que en traslados. Para las comunidades que viven en el borde del mundo, tener un médico especialista cerca no es un lujo —es la diferencia entre vida y muerte cuando el clima cierra el paso y el próximo vuelo puede tardar días.


