Bariloche recibe al festival de cine de montaña más importante del mundo
El Banff Mountain Film Festival llega a San Carlos de Bariloche los días 20, 21 y 22 de agosto en su 26ª gira argentina, con entradas ya en venta.
Hay festivales de cine de montaña y después hay Banff. El Mountain Film Festival que nació en la ciudad canadiense de Banff lleva décadas siendo la referencia mundial del género: películas de escalada, expediciones polares, trail running extremo, descensos en kayak y travesías en lugares donde pocos humanos ponen el pie. Y Bariloche es, una vez más, una de sus paradas en el circuito argentino.
La 26ª edición de la gira argentina llega a San Carlos de Bariloche los días 20, 21 y 22 de agosto, con funciones desde las 20 horas. El Club Andino Bariloche —organizador local y anfitrión histórico— ya habilitó la venta de entradas y la advertencia es clara: no sobran butacas.
Para entender por qué esto importa en Bariloche más que en cualquier otra ciudad argentina, hay que pensar en el contexto. El Cerro Catedral, el Nahuel Huapi, los pasos de alta montaña hacia Chile, los ríos para kayak y los senderos de larga distancia no son el telón de fondo del festival: son parte de la misma conversación. Quienes van a ver Banff en Bariloche no son turistas del deporte de montaña; son practicantes que el fin de semana van a estar en alguno de esos lugares.
El festival tiene además una función que va más allá del entretenimiento: es una ventana a la comunidad global de deportes de montaña y aventura. Las películas seleccionadas cada año muestran lo mejor de la producción audiovisual del género, con historias que combinan la adrenalina de la hazaña deportiva con la reflexión sobre el ambiente, la superación personal y los límites humanos.
En su paso por la Argentina, Banff visita varias ciudades, pero la parada barilochense tiene peso propio. La ciudad es la capital no oficial del deporte de montaña en el país, y el Club Andino —fundado en 1931— tiene en su historia la huella de expedicionistas, instructores y guías que protagonizarían sin problema cualquier película del festival.
Agosto es, además, el momento justo: plena temporada de invierno, nieve en Catedral, el ambiente de montaña en su punto más alto. Ver en pantalla grande lo que el sábado podés intentar en la realidad: esa es la propuesta de Banff en Bariloche.


