Sumario oficial por el deterioro acelerado del aeropuerto de Puerto Natales
El Ministerio de Obras Públicas de Chile abrirá un sumario tras constatarse un deterioro anormal en la infraestructura del aeródromo Teniente Julio Gallardo, puerta de entrada a Torres del Paine.
El aeropuerto de Puerto Natales no está en condiciones. Lo que debería ser la puerta de entrada aérea al destino turístico más visitado de la Patagonia chilena presenta un deterioro que las autoridades ya no pueden ignorar: el Ministerio de Obras Públicas (MOP) abrirá un sumario para investigar las causas del deterioro acelerado de la infraestructura del aeródromo Teniente Julio Gallardo.
La decisión surgió de una reunión de trabajo en la que participaron la delegada presidencial regional de Magallanes, Ericka Farías Guerra; el delegado provincial de Última Esperanza, Liber Lazo; y representantes de los ministerios con competencia en el área. La conclusión fue unánime: el ritmo de deterioro es anormal y hay que determinar responsabilidades.
Puerto Natales es la ciudad más cercana a Torres del Paine, el parque nacional que recibe cada temporada a cientos de miles de visitantes de todo el mundo. Contar con un aeropuerto funcional y en buen estado no es un capricho: es infraestructura crítica para una economía provincial que depende en gran medida del turismo de alto valor.
El aeródromo Teniente Julio Gallardo permite conexiones directas con Punta Arenas y, en temporada alta, con otras ciudades. Su deterioro no solo afecta a los turistas —que pueden verse obligados a tomar rutas más largas y costosas— sino también a los habitantes de la provincia de Última Esperanza, que dependen de la conectividad aérea para acceder a servicios que no están disponibles localmente.
El sumario deberá determinar si el deterioro responde a deficiencias en la construcción original, a fallas en el mantenimiento, o a una combinación de ambos factores. También habrá que establecer si hubo irregularidades en los contratos o en la supervisión de las obras.
Mientras tanto, la pregunta que importa para la región es cuándo se van a hacer las reparaciones y con qué plazos reales. La temporada alta está a meses de vista, y cada semana que pasa sin definiciones es una semana más de incertidumbre para operadores turísticos, aerolíneas y comunidades que ya llevan demasiado tiempo esperando infraestructura a la altura de su potencial.


