Enap Magallanes mostró sus fósiles a 400 visitantes en el Día de la Niñez
La empresa estatal abrió sus instalaciones en Punta Arenas con una muestra de fósiles extraídos durante décadas de exploración en la cuenca de Magallanes.
Hay empresas energéticas que perforan el subsuelo y encuentran petróleo. Enap Magallanes perfora el subsuelo y también encuentra historia: fósiles acumulados durante décadas de exploración en la cuenca sedimentaria que se extiende bajo el estrecho de Magallanes y sus alrededores. Este miércoles, en el marco del Día de la Niñez, esa colección salió del depósito y se convirtió en el centro de una feria interactiva que convocó a cerca de 400 visitantes.
La iniciativa es más significativa de lo que parece a primera vista. Enap lleva más de setenta años operando en Magallanes y es el actor más antiguo de la industria energética en la Patagonia chilena. Su exploración ha dejado un registro extraordinario del subsuelo regional, incluyendo muestras fósiles que documentan ecosistemas que existieron en el extremo sur del continente hace millones de años. Que ese material sea accesible al público —especialmente a los niños— es un gesto de transparencia y apropiación comunitaria que no siempre ocurre con el patrimonio científico de las empresas extractivas.
La feria incluyó actividades que pusieron a prueba la memoria y la curiosidad de los visitantes, con los fósiles como eje central. Para muchos de los chicos que pasaron por el stand, fue probablemente su primer contacto con la idea de que el territorio que habitan tiene capas de tiempo registradas en piedra, y que la empresa que extrae el gas que calienta sus casas también guarda esa historia.
Desde una perspectiva de negocios y territorio, la apertura de Enap en este tipo de instancias es parte de una estrategia de vínculo con la comunidad magallánica. En un contexto donde la transición energética presiona sobre el futuro de las operaciones de hidrocarburos en la región, construir legitimidad social a través de la cultura y la ciencia es también una decisión estratégica.
La cuenca de Magallanes es uno de los territorios con mayor potencial paleontológico del extremo sur. La alcaldesa de Torres del Paine lo mencionó esta misma semana en el Congreso al reclamar un museo paleontológico para la zona. Los fósiles de Enap son una pieza más de ese rompecabezas que la Patagonia chilena todavía está armando.


