Una leyenda de la ganadería ovina patagónica cumple 88 años
El jurado de la Expo Rural de Viedma es una referencia histórica de la ganadería ovina patagónica: a punto de cumplir 88 años, repasa una vida dedicada al campo y a la producción regional.
La ganadería ovina patagónica tiene nombres que funcionan como memoria viva del territorio. Uno de ellos estuvo recientemente en la Expo Rural de Viedma, esta vez como jurado, a punto de cumplir 88 años. Su historia es, en buena medida, la historia de la actividad que durante más de un siglo estructuró la economía rural de la Patagonia argentina.
La lana fue durante décadas el principal producto de exportación del sur argentino. Estancias, cooperativas, consignatarios y remates construyeron un entramado económico que llegó a tener peso internacional. La crisis del sector a partir de la caída de precios y la competencia internacional dejó huellas profundas, pero también dejó un conocimiento acumulado que hoy sigue siendo un activo.
Figuras como este jurado de la Expo de Viedma representan esa continuidad. Ochenta y ocho años vinculados a la actividad significan haber atravesado casi un siglo de cambios: la mecanización, la introducción de nuevas razas, la crisis lanera, la reconversión hacia la carne, la aparición de exigencias sanitarias y ambientales globales.
En la actualidad, la ganadería ovina patagónica enfrenta desafíos propios del siglo XXI: sustentabilidad, bienestar animal, trazabilidad, mercados que valoran certificaciones. Pero también encuentra oportunidades en el consumo de cordero patagónico, cada vez más reconocido dentro y fuera del país.
Las exposiciones rurales siguen cumpliendo un rol central en ese proceso. Son espacios donde productores, técnicos, gremios y público general se cruzan, donde se evalúan ovejas, se discuten tecnologías y se transmite el conocimiento de una generación a otra.
Que alguien con 88 años siga participando activamente como jurado no es solo una curiosidad: es la señal de que existe un saber acumulado que la Patagonia necesita seguir aprovechando. La producción con identidad no se inventa de un día para el otro: se hereda, se sostiene y se transmite.
Desde GLOBALpatagonia seguimos la agenda rural patagónica porque en ella está parte del futuro económico de la región. La Patagonia no es periferia: es principio de todo.


