Magallanes aprueba $8.000 millones para reducir listas de espera
El Consejo Regional respaldó por mayoría un plan que busca optimizar la atención en diez especialidades médicas y descongestionar un sistema sanitario históricamente postergado en el extremo austral.
La salud en Magallanes dio un paso concreto. El pleno del Consejo Regional, presidido por el gobernador Jorge Flies, aprobó por mayoría una transferencia de fondos superior a los $8.000 millones de pesos chilenos para optimizar la atención en diez especialidades médicas y reducir las listas de espera que afectan a miles de vecinos de Punta Arenas, Puerto Natales y Tierra del Fuego.
El problema de las listas de espera no es exclusivo de Magallanes, pero en el extremo austral adquiere una dimensión particular. La dispersión geográfica, la falta de especialistas residentes y la dependencia de derivaciones hacia otras regiones hacen que cada mes de demora tenga un costo humano enorme para los pacientes.
La iniciativa aprobada apunta precisamente a ese nudo crítico: destrabar consultas y procedimientos represados, priorizar casos y ampliar la oferta en especialidades que suelen ser las más demandadas. La salud pública chilena arrastra un déficit estructural que la pandemia profundizó y que los gobiernos regionales intentan paliar con fondos propios.
El gesto político no es menor. Que el Core haya respaldado la medida por mayoría refleja un consenso amplio en torno a la necesidad de invertir en salud en un territorio donde la lejanía de los grandes centros urbanos del país agrega una capa de complejidad a cada atención.
Magallanes comparte con las provincias patagónicas argentinas una misma realidad: la baja densidad poblacional y las grandes distancias obligan a diseñar sistemas sanitarios flexibles, con fuerte presencia de tecnología y con estrategias de derivación bien aceitadas. Ningún habitante del sur debería tener que cruzar medio país para acceder a un especialista.
El desafío ahora está en la ejecución. La transferencia de fondos es el primer eslabón: conseguir profesionales dispuestos a radicarse, coordinar agendas con centros de mayor complejidad y garantizar que los recursos lleguen efectivamente al paciente. Es ahí donde se juega la verdadera efectividad de la medida.
Lo que viene será la etapa de implementación y el seguimiento por parte del Consejo Regional. La ciudadanía magallánica estará atenta: las listas de espera son uno de los reclamos más persistentes y cualquier avance concreto se convertirá en un termómetro de la gestión.


