Intercargo: trabajadores de Río Gallegos y Comodoro firman desvinculación
Operarios de la empresa de servicios aeroportuarios rubricaron su salida sin precisiones sobre continuidad laboral ni sobre cómo se prestarán los servicios en los aeropuertos patagónicos.
La incertidumbre laboral en Intercargo sumó un capítulo concreto este lunes. Trabajadores de la empresa de servicios aeroportuarios en Río Gallegos y Comodoro Rivadavia firmaron su desvinculación, según confirmó Tiempo Sur. Lo hicieron sin mayores precisiones sobre su continuidad laboral ni sobre cómo se brindarán los servicios en los aeropuertos patagónicos de ahora en más.
La firma de desvinculación no es un detalle administrativo. Intercargo presta servicios de rampa, handling y atención en tierra en aeropuertos de todo el país, incluidos los de la Patagonia. Su operación es clave para que los vuelos despeguen y aterricen con normalidad. Si el personal se va y no hay reemplazo claro, el servicio queda en el aire.
Río Gallegos y Comodoro Rivadavia son dos de los aeropuertos más importantes de la Patagonia argentina. El primero es la puerta de entrada a Santa Cruz y punto de conexión con El Calafate y Ushuaia. El segundo es el principal aeropuerto de Chubut y una escala habitual en los corredores patagónicos. La continuidad de los servicios en ambos es una condición necesaria para la conectividad de la región.
El contexto es más amplio. Intercargo atraviesa un proceso de reestructuración que ya derivó en salidas de personal en otras ciudades del país. La empresa no ha dado detalles públicos sobre su plan de reemplazo ni sobre si habrá una transición ordenada. Los trabajadores que firmaron su desvinculación lo hicieron, según los testimonios recogidos, sin respuestas claras.
Para la Patagonia, el impacto es doble. Por un lado, la pérdida de empleos formales en ciudades donde el mercado laboral no abunda. Por otro, el riesgo de que la operación aeroportuaria se degrade, con vuelos demorados, cancelados o con servicios reducidos. La conectividad aérea es un tema sensible en una región donde las distancias son enormes y las alternativas terrestres pueden implicar días de viaje.
Lo que viene: la empresa deberá explicar cómo garantizará la prestación en los aeropuertos patagónicos y qué pasará con los trabajadores que aún no firmaron. Los gremios aeronáuticos siguen de cerca el proceso. El futuro de la conectividad aérea en Santa Cruz y Chubut depende, en parte, de cómo se resuelva esta transición.
La firma de desvinculación de este lunes no cierra el conflicto. Lo abre.


