Casi 960 toneladas de salmones afectadas por algas en Magallanes
El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura continúa monitoreando el retiro de mortalidad de peces por Floraciones Algales Nocivas en centros de cultivo de la región.
La industria del salmón en Magallanes enfrenta un golpe significativo. Casi 960 toneladas de salmones se vieron afectadas por floraciones de algas nocivas (FAN) en centros de cultivo de la región, según informó el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca). La entidad continúa monitoreando el retiro de mortalidad de peces.
Las Floraciones Algales Nocivas son un fenómeno natural que se intensifica con el aumento de la temperatura del mar y los cambios en las condiciones oceanográficas. En los últimos años, estos eventos se han vuelto más frecuentes y severos en la Patagonia chilena, afectando tanto a la acuicultura como a los ecosistemas marinos.
Los centros afectados corresponden a distintas empresas salmoneras que operan en Magallanes. La mortalidad de peces no solo representa pérdidas económicas para las compañías, sino también un desafío ambiental: el retiro y disposición de los residuos debe hacerse con estrictos protocolos para evitar contaminación.
La región de Magallanes es una de las principales zonas de producción de salmón en Chile. La industria genera empleo y dinamiza la economía local, pero también enfrenta críticas por su impacto ambiental. Este episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de repensar el modelo productivo y su relación con el entorno.
Sernapesca ha intensificado la fiscalización y el monitoreo. Las autoridades llaman a la calma, pero reconocen que la situación es compleja. El cambio climático está alterando los ciclos naturales y la industria debe adaptarse.
Desde GLOBALpatagonia seguimos de cerca este tema, que cruza la frontera: en Argentina, la Patagonia también tiene producción acuícola, aunque en menor escala. La cooperación binacional en materia de investigación y manejo de crisis podría ser clave para enfrentar estos eventos. La economía regional y la salud de los océanos están en juego.


