Camiones sin habilitación llevaban agua a una minera en Santa Cruz
Un operativo conjunto de la Policía provincial y la Secretaría de Recursos Hídricos interceptó vehículos que trasladaban agua sin los permisos correspondientes hacia una explotación minera. El hallazgo reaviva el debate sobre el control del recurso hídrico en la meseta santacruceña.

Un control caminero realizado por efectivos de la Policía de Santa Cruz en coordinación con la Secretaría de Recursos Hídricos derivó en la detección de camiones que transportaban agua con destino a una operación minera sin contar con la habilitación requerida por la normativa provincial.
El operativo, llevado a cabo sobre rutas de la meseta central santacruceña, permitió verificar que los vehículos carecían de la documentación que autoriza el traslado de recursos hídricos para uso industrial. Las autoridades labraron las actas correspondientes y el caso quedó en manos de los organismos de fiscalización ambiental de la provincia.
El episodio no es menor en una región donde el agua es un bien escaso y estratégico. Santa Cruz cuenta con una legislación específica que regula la extracción y el transporte de agua, especialmente cuando el destino es la actividad extractiva. La Ley Provincial 3105 de protección de glaciares y ambiente periglacial, junto con las normativas de recursos hídricos, establecen controles estrictos para evitar la sobreexplotación de cuencas y acuíferos.
Desde las organizaciones socioambientales de la zona vienen advirtiendo hace años sobre la presión que la minería ejerce sobre las fuentes de agua dulce en la meseta patagónica, un territorio semiárido donde las precipitaciones anuales apenas superan los 200 milímetros en muchas localidades. Cada litro que se desvía sin control hacia la actividad industrial representa una pérdida directa para ecosistemas frágiles y comunidades rurales que dependen de esas mismas fuentes.
El caso también pone sobre la mesa la capacidad real de fiscalización que tienen las provincias patagónicas sobre el transporte de recursos naturales. Con rutas extensas, escaso personal de control y distancias enormes entre puestos camineros, la logística de la vigilancia ambiental sigue siendo un desafío estructural en todo el sur argentino.
Desde la Secretaría de Recursos Hídricos de Santa Cruz confirmaron que se investigará el origen del agua transportada y la empresa destinataria, aunque no trascendieron nombres ni detalles sobre la explotación minera involucrada.
Lo que viene: las actuaciones podrían derivar en sanciones administrativas y, eventualmente, en la revisión de permisos de operación de la minera en cuestión. Para la Patagonia, cada caso de este tipo es un recordatorio de que el control sobre el agua no puede quedar librado al azar de un operativo caminero.