Chile y Canadá construyen ciencia antártica conjunta desde Punta Arenas
Un seminario binacional celebrado en la sede del INACH coronó semanas de trabajo de campo compartido a bordo del rompehielos Almirante Viel.

Cuando los científicos canadienses desembarcaron en Punta Arenas tras semanas de campaña antártica a bordo del rompehielos Almirante Viel, la ciudad magallánica no fue solo un puerto de llegada: fue el escenario de un encuentro que podría marcar el inicio de una colaboración científica polar de largo alcance entre Chile y Canadá.
El Seminario de Investigación Antártica Chile-Canadá, realizado en las dependencias del INACH, reunió a autoridades e investigadores de ambos países para compartir resultados, metodologías y perspectivas sobre la ciencia que se hace en el continente blanco. No fue un evento protocolar: fue la síntesis de trabajo conjunto de campo, de datos compartidos y de equipos que convivieron durante semanas en condiciones extremas.
La presencia canadiense en una expedición chilena tiene una lógica geopolítica y científica a la vez. Chile es una de las naciones con mayor capacidad logística antártica en el hemisferio sur, con base permanente, flota naval de apoyo y décadas de experiencia acumulada en el manejo de expediciones estivales. Esa infraestructura es un activo que países con interés antártico pero sin base propia valoran enormemente.
Para Canadá, cuya experiencia polar se concentra en el Ártico, la Antártida representa un territorio de investigación complementario: mismo tipo de ecosistemas extremos, distintas dinámicas, comparaciones que enriquecen la comprensión global del cambio climático en los polos.
Desde Punta Arenas, la colaboración Chile-Canadá refuerza algo que en el Sur Global a veces se subestima: que la Patagonia austral es un nodo de ciencia internacional, no solo un territorio de paso. Las universidades, los laboratorios del INACH, la infraestructura portuaria y la comunidad científica que vive y trabaja en Magallanes son parte de una red que conecta el extremo sur con los centros de producción de conocimiento del mundo.
El seminario concluyó con compromisos concretos de seguimiento, incluyendo publicaciones conjuntas y la posibilidad de nuevas expediciones compartidas en futuras temporadas. En un contexto global donde la Antártida es territorio de creciente interés estratégico, consolidar alianzas científicas desde el sur es también una forma de ejercer soberanía con argumentos.


