Neuquén blindar regalías del gas: lo que está en juego con el GNL
La provincia de Neuquén impulsa mecanismos legales para proteger sus ingresos por regalías gasíferas ante el avance de los proyectos de exportación de Gas Natural Licuado desde Vaca Muerta.
Neuquén no quiere que le pase con el gas lo que históricamente le pasó con el petróleo: ver cómo el recurso sale del subsuelo provincial y las ganancias se diluyen en estructuras nacionales o corporativas sin retorno local proporcional. Por eso, en el momento en que los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) empiezan a tomar forma real —con YPF y socios internacionales como protagonistas—, la provincia trabaja para blindar legalmente su participación en la renta.
El debate de fondo es técnico pero tiene consecuencias políticas enormes: ¿sobre qué base se calculan las regalías cuando el gas se licúa y se exporta? ¿Se toma el precio en boca de pozo, el precio FOB del buque o el precio de mercado internacional? La diferencia entre esos criterios puede significar cientos de millones de dólares anuales para las arcas provinciales.
Neuquén no está sola en esta preocupación. Otras provincias productoras observan el proceso con atención, sabiendo que el marco regulatorio que se establezca ahora para el GNL será el que rija por décadas. El antecedente del gas en gasoducto —donde las regalías quedaron fijadas históricamente por debajo del valor real del recurso— es la referencia que ningún gobernador neuquino quiere repetir.
El timing también es relevante: los proyectos de GNL más avanzados aún no tienen inversión final tomada, lo que significa que la ventana para negociar condiciones más favorables para la provincia está abierta, pero no por mucho tiempo. Una vez que las empresas comprometen el capital, el poder de negociación provincial se achica significativamente.
Para la Patagonia argentina, la definición de este marco importa mucho más allá de Neuquén: sienta precedente sobre cómo las provincias sureñas —que concentran los recursos energéticos del país— pueden retener valor en la cadena exportadora. Una Patagonia que exporta energía sin capturar renta suficiente no deja de ser periferia, aunque el gasoducto sea el más grande del continente.


