Chile rompe su propio récord: más ciencia antártica que nunca en 2025
El INACH publicó el listado de artículos científicos indexados en Web of Science y el resultado marca un hito para la investigación austral. Desde Punta Arenas, el continente blanco sigue siendo laboratorio y frontera al mismo tiempo.
Hay cifras que no necesitan adornos: Chile publicó en 2025 más artículos científicos sobre la Antártica que en cualquier otro año de su historia. El Instituto Antártico Chileno (INACH) confirmó el récord a través de la base de datos Web of Science, el repositorio internacional que reúne las revistas científicas de mayor rigor y alcance global. El dato fue dado a conocer desde Punta Arenas el 18 de junio, en el corazón del invierno austral.
No es un número suelto. Es el resultado acumulado de décadas de inversión en expediciones, infraestructura y formación de investigadores que hoy publican en revistas indexadas de primer nivel. La Patagonia chilena no solo es el portal de entrada al continente helado: es también la plataforma científica desde donde se produce conocimiento que circula por todo el mundo.
El INACH viene sosteniendo una política de ciencia antártica que combina expediciones estacionales con presencia invernal permanente —la base Escudero completó recientemente su segundo invierno completo—, lo que amplía la ventana de observación y multiplica los datos disponibles. Más tiempo en terreno, más muestras, más publicaciones. La lógica es simple, la ejecución no lo es.
Entre los ejes temáticos que concentran la producción científica chilena antártica figuran la biodiversidad marina, los efectos del cambio climático en ecosistemas polares, la glaciología y la oceanografía del Pasaje Drake. Áreas donde la Patagonia austral —tanto por su posición geográfica como por su acumulación institucional— tiene ventaja comparativa real frente a otras naciones con programa antártico.
Para la región de Magallanes, este récord tiene una dimensión extra: reafirma a Punta Arenas como ciudad-ciencia, no solo como ciudad-turismo o ciudad-logística. La Universidad de Magallanes, el INACH y la red de investigadores que orbitan en torno a la base antártica chilena conforman un ecosistema de conocimiento austral que este año produjo más que nunca.
El dato también importa en clave de soberanía. La presencia científica sostenida es uno de los pilares del Tratado Antártico —firmado en 1959 y vigente hasta al menos 2048— que regula el uso pacífico del continente. Publicar más es, en ese contexto, también estar más. Chile lo entiende así desde hace tiempo. El récord de 2025 lo confirma con números.


