Mujeres de la pesca artesanal de Natales ponen sus prioridades sobre la mesa
La Seremi de la Mujer de Magallanes se reunió con organizaciones de pescadoras artesanales de Puerto Natales para escuchar sus demandas en un sector históricamente invisibilizado.
Hay una parte del mundo marino que no aparece en los registros de captura ni en los informes de exportación: las mujeres que trabajan en la pesca artesanal. Seleccionan, procesan, administran, gestionan y sostienen la economía familiar de cientos de hogares en las costas patagónicas, pero rara vez son convocadas cuando se toman decisiones sobre el sector.
En Puerto Natales eso tuvo, al menos por un día, una excepción concreta. La Seremi de la Mujer y la Equidad de Género de Magallanes y de la Antártica Chilena, Gabriela Sánchez Cañete, mantuvo un encuentro directo con organizaciones de mujeres vinculadas a la pesca artesanal de la ciudad, con el objetivo de conocer sus prioridades y necesidades antes de traducirlas en políticas públicas.
Natales es una ciudad que vive entre el turismo de aventura y la economía de subsistencia costera. El Canal de la Esperanza, el seno de Última Esperanza y la conectividad con Puerto Edén hacen de este territorio uno de los más complejos de la región en términos de acceso y de trabajo en el mar. Las mujeres que participan de la pesca artesanal allí no trabajan en condiciones simples: la geografía, el clima y la falta de infraestructura portuaria adecuada son desafíos permanentes.
El encuentro forma parte de una estrategia de trabajo territorial que la Seremi viene desarrollando con organizaciones de mujeres en distintos puntos de Magallanes. La idea es descentralizar el diagnóstico: no esperar que las demandas lleguen a Punta Arenas, sino ir al territorio donde esas demandas se viven.
Lo que emerge de estos espacios suele ser una lista de necesidades que combina lo urgente con lo estructural: acceso a financiamiento, capacitación, reconocimiento legal del trabajo no remunerado dentro de las caletas, mejoras en infraestructura de procesamiento y, sobre todo, representación real en los organismos que regulan la actividad pesquera.
Desde una perspectiva patagónica amplia, esta conversación tiene un peso particular. La pesca artesanal en Magallanes es parte de una cadena que incluye a comunidades kawésqar y otras con raíces históricas en el aprovechamiento del mar austral. Cuando las mujeres de esas comunidades toman la palabra, no solo están hablando de trabajo: están hablando de identidad, de territorio y de futuro.
El paso que sigue —y que determinará si este encuentro fue algo más que una foto institucional— es qué acciones concretas se desprenden de lo escuchado.


