139 años después, Fagnano sigue fundando el sur austral
Los salesianos de Magallanes conmemoraron el arribo de Monseñor José Fagnano a Punta Arenas el 21 de julio de 1887, hito que marcó el inicio de la educación formal, la ciencia y la asistencia social en la Patagonia meridional.
Hay fechas que no envejecen. El 21 de julio de 1887, un sacerdote italiano desembarcó en Punta Arenas con poco más que una misión y una orden religiosa detrás. Ciento treinta y nueve años después, los salesianos de Magallanes volvieron a marcar esa fecha en el calendario, no como nostalgia, sino como historia viva de lo que el sur es hoy.
Monseñor José Fagnano llegó a la Patagonia Meridional como primer Prefecto Apostólico de la región en un momento en que el territorio era, para la lógica de los estados nacionales, poco más que un espacio a colonizar. Lo que hizo en las décadas siguientes cambió esa ecuación: fundó el Liceo San José y el Instituto Don Bosco, instituciones que siguen en funcionamiento y que formaron a generaciones de magallánicos. También impulsó exploraciones sistemáticas del territorio y desarrolló redes de asistencia social que cubrieron un vacío que el Estado tardó décadas en llenar.
Pero la figura de Fagnano tiene una complejidad que la historia oficial no siempre enfrenta. Su llegada al sur coincidió con la violencia colonizadora que diezmó a los pueblos originarios de Tierra del Fuego —Selk'nam, Kawésqar, Yagán— y la Iglesia Salesiana tuvo un rol ambivalente en ese proceso: protegió a algunas comunidades en las misiones, mientras el sistema que rodeaba a esas misiones destruía el modo de vida de esos pueblos. Conmemorar a Fagnano sin esa tensión sería conmemorar a medias.
Lo que sí es indiscutible es el legado institucional. En una región donde el Estado llegó tarde y mal, las escuelas salesianas fueron durante décadas la única posibilidad de educación formal para los hijos de los pioneros, de los obreros de las estancias y, en algunos casos, de las propias comunidades originarias. Esa historia educativa —con sus luces y sus sombras— es parte de la identidad de Magallanes.
La conmemoración de este año tuvo lugar en Punta Arenas, ciudad que Fagnano contribuyó a articular como capital cultural del sur austral. Ciento treinta y nueve años no son poca cosa para una región acostumbrada a medir el tiempo en glaciares y mareas.


