Puerto Madryn cumple 161 años con una promesa de reparación institucional
El gobernador Torres y el intendente Sastre firmaron un acta compromiso para resolver un reclamo histórico de la ciudad, en el marco de los festejos por el aniversario de la fundación galesa.
Hay fechas que cargan más historia de la que cabe en un acto oficial. El 28 de julio es una de ellas para Puerto Madryn: en 1865, los primeros colonos galeses desembarcaron en esa costa del Golfo Nuevo y plantaron la semilla de lo que hoy es una de las ciudades más dinámicas de la Patagonia argentina. Ciento sesenta y un años después, el aniversario sirvió de marco para un anuncio que sus defensores califican de reparación histórica.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y el intendente Gustavo Sastre suscribieron un acta compromiso para avanzar en una solución institucional a un reclamo que la ciudad arrastra desde hace años. Los detalles completos del acuerdo se irán conociendo en los próximos días, pero la firma en sí misma tiene peso simbólico: implica que provincia y municipio, más allá de sus diferencias políticas, reconocen que hay una deuda pendiente con Puerto Madryn.
La ciudad tiene una historia particular dentro de Chubut. Creció a partir del turismo de ballenas francas australes —uno de los fenómenos naturales más extraordinarios de la Patagonia costera— y se convirtió también en sede de la industria del aluminio con ALUAR, la planta que durante décadas definió gran parte de la actividad económica regional. Esa combinación de naturaleza y industria pesada generó tensiones que todavía se procesan.
Madryn es además la ciudad más cercana a la Península Valdés, Patrimonio de la Humanidad desde 1999, y comparte con ella una relación de dependencia turística que plantea desafíos de gestión permanentes. Cualquier acuerdo institucional que mejore la relación entre el municipio y la provincia tiene consecuencias directas sobre la capacidad de planificar ese territorio.
El contexto político también importa: Torres y Sastre pertenecen a espacios que no siempre coinciden, y la firma conjunta en una fecha tan cargada de simbolismo local es un gesto que va más allá del contenido puntual del acta. Puerto Madryn, que mira al Atlántico y lleva en su nombre la memoria de un país que existe a miles de kilómetros, celebró sus 161 años con una promesa de futuro.


