INACH lleva la causa del kril antártico a Sudáfrica
Científicos del Instituto Antártico Chileno participan en reuniones internacionales de la CCRVMA para definir el futuro de la gestión pesquera en el océano Austral.
Desde Punta Arenas hacia Ciudad del Cabo. Esa es la trayectoria que siguieron esta semana los científicos del INACH que encabezan la representación chilena en las reuniones de grupos de trabajo de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), el organismo internacional que regula qué se pesca —y cuánto— en las aguas que rodean el continente blanco.
El foco está en el kril antártico, Euphausia superba, uno de los eslabones más críticos de la cadena alimentaria del océano Austral. De él dependen pingüinos, ballenas, focas y una cadena trófica que sostiene ecosistemas únicos en el planeta. También es el objetivo de flotas pesqueras comerciales de varios países, lo que convierte su gestión en un campo de tensiones permanentes entre intereses económicos y conservación.
Lo que está en discusión en Sudáfrica no es menor: los modelos de evaluación de stock, los límites de captura para las próximas temporadas y los criterios científicos que deben guiar las decisiones de la Comisión cuando se reúna en pleno a fin de año. Chile, a través del INACH, tiene voz técnica en ese proceso —y los investigadores que viajaron desde Punta Arenas son parte de los grupos de trabajo que redactan los documentos base.
Para la Patagonia, esto no es una historia lejana. Las aguas antárticas están a pocas horas de navegación desde Punta Arenas y Ushuaia. Las expediciones científicas que parten de ambas ciudades estudian regularmente la biomasa de kril como indicador del estado del ecosistema. Y cualquier decisión sobre cuotas pesqueras tiene consecuencias directas sobre la biodiversidad que estas comunidades conocen de cerca.
El INACH lleva años posicionando a Chile como actor activo —no solo territorial— en la gobernanza antártica. Participar en reuniones técnicas previas a la asamblea de la CCRVMA es parte de esa estrategia: las decisiones reales se toman antes de la plenaria, en los grupos de trabajo donde se construye el consenso científico.
Los resultados de estas reuniones en Sudáfrica se conocerán en las próximas semanas. Lo que ya está claro es que el kril antártico vuelve a estar en el centro del debate global sobre pesca responsable, y que la ciencia austral tiene algo concreto que decir.


