ARA SAN JUAN: UNA SOLA CONDENA POR LA MUERTE DE LOS 44
El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz condenó a tres años en suspenso al ex jefe de la Fuerza de Submarinos, Claudio Villamide, y absolvió a los otros tres altos mandos juzgados. Los familiares apelarán. Qué se juzgó, qué decidió el tribunal y qué viene ahora, a casi nueve años del hundimiento.
Río Gallegos, Patagonia — 10 de Julio de 2026
El 8 de julio de 2026, el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, en Río Gallegos, dictó el veredicto del juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, la peor tragedia naval argentina en tiempos de paz. Casi nueve años después de la desaparición de la nave con sus 44 tripulantes, el tribunal condenó a un solo hombre: el capitán de navío Claudio Villamide, ex comandante de la Fuerza de Submarinos, recibió tres años de prisión en suspenso —no irá a la cárcel— y seis años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. Los otros tres altos mandos juzgados fueron absueltos por unanimidad. Los familiares anunciaron que apelarán.
Para quien nunca escuchó esta historia, vale contarla desde el principio.
Qué fue el ARA San Juan
El ARA San Juan (S-42) era un submarino diésel-eléctrico de la clase TR-1700, construido en Alemania e incorporado a la Armada Argentina en 1985. En su momento fue uno de los submarinos convencionales más veloces del mundo. Entre 2008 y 2014 pasó por una "reparación de media vida" en la que literalmente se lo cortó al medio para renovarle motores y baterías: en los papeles, tenía nave para veinte años más.
En noviembre de 2017 participaba de un ejercicio naval en el Atlántico Sur. El 8 de noviembre zarpó de Ushuaia rumbo a su apostadero de Mar del Plata, con la orden de patrullar la zona económica exclusiva argentina. A bordo iban 44 tripulantes: 43 hombres y una mujer, Eliana Krawczyk, la primera oficial submarinista de Sudamérica.
El 15 de noviembre, a las 7:30 de la mañana, el comandante reportó por radio que había ingresado agua de mar por el sistema de ventilación —el snorkel—, que se había producido un cortocircuito y un principio de incendio en el tanque de baterías número 3, y que continuaba navegando en inmersión hacia Mar del Plata. Fue el último contacto. A las 10:31, los hidrófonos de la red internacional que vigila los ensayos nucleares registraron mar adentro, frente al golfo San Jorge, una "anomalía hidroacústica singular, corta, violenta y no nuclear": la implosión del casco. El dato se conoció públicamente una semana después. Encontrar el submarino llevó un año.

| 8 nov 2017 | Zarpa de Ushuaia rumbo a Mar del Plata |
| 15 nov 2017 · 7:30 | Último contacto: reporta agua por el snorkel y falla en las baterías |
| 15 nov 2017 · 10:31 | Los hidrófonos internacionales registran la implosión |
| 30 nov 2017 | La Armada da por terminada la fase de rescate |
| 16 nov 2018 | Ocean Infinity halla el casco implosionado a 907 metros de profundidad |
| 3 mar 2026 | Comienza el juicio oral en Río Gallegos |
| 8 jul 2026 | Veredicto: una condena en suspenso, tres absoluciones |
La búsqueda
Lo que siguió fue una de las mayores operaciones de búsqueda de la historia naval moderna: buques y aviones de más de una decena de países —de Estados Unidos a Rusia— peinaron el Mar Argentino durante semanas. Quince días después del último mensaje, la Armada dio por terminada la etapa de rescate. La búsqueda del casco continuó un año más, hasta que el 16 de noviembre de 2018 la empresa privada Ocean Infinity —contratada con una recompensa de 7,5 millones de dólares— lo encontró: implosionado, a 907 metros de profundidad, a unos 460 kilómetros de Comodoro Rivadavia. Nunca fue reflotado.

El caso atravesó la Patagonia de punta a punta: el submarino zarpó de Ushuaia, la búsqueda se concentró frente al golfo San Jorge, sobre la costa de Chubut y Santa Cruz, y el juicio se hizo en Río Gallegos, ante un tribunal santacruceño.

Qué se juzgó y qué decidió el tribunal
Al banquillo llegaron cuatro ex altos mandos de la Armada, acusados de "estrago culposo agravado por la muerte" y de incumplimiento de los deberes de funcionario público. El juicio comenzó el 3 de marzo de 2026 y duró cuatro meses, con una treintena de audiencias transmitidas en vivo y casi un centenar de testigos: submarinistas, técnicos, ex comandantes, peritos. El 8 de julio, el tribunal resolvió así:
| Acusado | Cargo en 2017 | Veredicto |
|---|---|---|
| Claudio Villamide Capitán de navío | Comandante de la Fuerza de Submarinos | CONDENADO — 3 años en suspenso + 6 de inhabilitación |
| Luis López Mazzeo Contralmirante | Comandante de Adiestramiento y Alistamiento Naval | Absuelto |
| Héctor Alonso Capitán de navío | Jefe del Estado Mayor del Comando | Absuelto |
| Hugo Correa Capitán de fragata | Jefe de Operaciones del Comando | Absuelto |
La condena a Villamide es "en suspenso": no implica prisión efectiva. La fiscalía había pedido cinco años de cárcel para él; la querella de Luis Tagliapietra, padre de uno de los tripulantes, ocho. Para absolver a los otros tres jefes, el tribunal sostuvo que no se probó el vínculo directo entre sus decisiones y la implosión del submarino.
Durante el juicio, las querellas sostuvieron que el ARA San Juan navegaba con baterías en mal estado y que las advertencias sobre su condición material no fueron atendidas por la cadena de mando. Las defensas respondieron que la decisión de regresar a superficie ante la avería correspondía al comandante de la nave. Al condenar a Villamide, el tribunal entendió que, como superior jerárquico, tenía la obligación de velar por la seguridad de la tripulación ante una falla confirmada.
Los que no llegaron al banquillo
El juicio alcanzó únicamente a estos cuatro oficiales. Ni el jefe de la Armada de entonces ni los funcionarios políticos del Ministerio de Defensa de la época fueron juzgados: la investigación penal se cerró antes en esos tramos. En paralelo, otra causa judicial documentó que la Agencia Federal de Inteligencia realizó espionaje ilegal sobre los familiares de los tripulantes durante los meses posteriores al hundimiento.
Lo que viene
Los fundamentos completos de la sentencia se leerán el 21 de agosto; recién entonces las partes podrán apelar ante la Cámara Federal de Casación Penal, el máximo tribunal penal del país. Los familiares de los tripulantes ya confirmaron que apelarán tanto la pena de Villamide, que consideran baja, como las tres absoluciones.
Los restos del ARA San Juan permanecen a 907 metros de profundidad en el Atlántico Sur. Cada 15 de noviembre, en Mar del Plata y en los puertos patagónicos, se recuerda a sus 44 tripulantes. El fallo de Río Gallegos cierra la etapa del juicio oral, pero la apelación mantendrá el caso abierto en los tribunales durante años.
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