Santa Cruz: la construcción registra la peor caída de todo el país
El empleo en la industria cayó 40% interanual en el primer semestre de 2026 — la peor performance del país — y acumula la brecha más profunda respecto al promedio histórico. La UOCRA volvió a cortar la Ruta 3 esta semana por el freno a los fondos de las represas del río Santa Cruz.
En la Ruta 3, los carteles de “Obra Paralizada” se oxidan. Sobre el puente que cruza el río Santa Cruz, los trabajadores de la UOCRA volvieron a cortar el paso esta semana, reclamando por la reactivación de las represas del río Santa Cruz. No es una postal aislada: es el reflejo de la peor crisis del empleo en la construcción de todo el país.
El derrumbe en números
Según datos de IDARC, INDEC y la consultora Politikón Chaco, el empleo registrado en la construcción cayó 40% interanual durante el primer semestre de 2026 en Santa Cruz, la peor caída de todas las provincias argentinas. En términos absolutos, el sector pasó de 5.357 puestos en noviembre de 2023 a 1.587 en enero de 2026 — una pérdida de casi 3.800 empleos. Medida contra el promedio histórico 2007-2023, la caída llega al 76,2%, la brecha más profunda del país.
El dato paradójico es el salario: pese al derrumbe del empleo, el salario nominal promedio de la UOCRA en Santa Cruz ($2,2 millones) es el más alto del país, producto de escalas históricamente altas en la Patagonia. Descontando inflación, sin embargo, el salario real cayó 15,9% desde noviembre de 2023.
Hubo una señal de reactivación parcial: en mayo de 2026 el empleo formal subió 6% respecto de abril (de 1.586 a 1.681 registrados, según CAMARCO), y el gobierno provincial destacó la suma de casi 100 empleos formales. La magnitud de esa recuperación, sin embargo, es marginal frente a los más de 3.700 puestos perdidos desde 2023.
El gigante de hormigón que se durmió (de nuevo)
El corazón de la obra pesada en Santa Cruz siempre fueron las represas Néstor Kirchner (Cóndor Cliff) y Jorge Cepernic, sobre el río Santa Cruz. En enero de 2026 llegaron US$136 millones de un crédito con bancos chinos y el proyecto salió de dos años de parálisis: hoy Cóndor Cliff muestra 20% de avance y Cepernic, 42%. Terminada, la obra proyecta generar 4.000 empleos.
Pero el respiro fue corto. Según la Comisión Interna de la UOCRA en Represas, un nuevo tramo de fondos —también cercano a los US$136 millones— está depositado en el Banco Central desde hace más de cinco meses sin liberarse, lo que volvió a frenar el ritmo de obra y llevó a la empresa constructora a reducir personal. Es ese freno, y no el de años anteriores, el que motivó el corte de esta semana en el puente sobre el río Santa Cruz.

La delegación de las rutas nacionales
En abril, el Gobierno nacional publicó el Decreto 253/2026, que delega en nueve provincias —entre ellas Santa Cruz, junto a Corrientes, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Río Negro, Neuquén y San Juan— la facultad de concesionar tramos de rutas nacionales, incluidas las rutas 3 y 40. El Estado nacional conserva la titularidad; las provincias podrán licitar, adjudicar y cobrar peaje, con concesiones de hasta 30 años y la obligación de convocar a licitación dentro del año. Los fondos recaudados por peaje solo pueden destinarse al tramo concesionado, no a otras obras.
En una provincia que arrastra el antecedente de Austral Construcciones y los sobreprecios en la obra pública de la década pasada, el esquema abre una pregunta legítima sobre transparencia en las licitaciones que le tocará responder al gobierno de Claudio Vidal.
Lo que está en juego
Con salarios reales en baja y una obra clave —las represas— sujeta a la liberación de fondos que ya están depositados, la crisis de la construcción en Santa Cruz combina dos frentes distintos: el ritmo de desembolsos del financiamiento chino y el diseño de las nuevas concesiones viales. Ambos definirán si el sector vuelve a crecer en lo que resta de 2026.


